Los hosteleros disparan la demanda de terrazas un 40% en Bilbao
La flexibilización de la normativa permitirá a ciertos hoteles, pubs y discotecas sacar mesas a la calle
BILBAO - Solange Vázquez - 28 Mayo 2009
En plena crisis, el Ayuntamiento de Bilbao ha hecho un esfuerzo para que en el puzle de la ciudad tengan cabida más terrazas y veladores. Y la primera pieza que han tenido que encajar para conseguir su objetivo ha sido la reforma de la normativa municipal que regula la instalación de estos espacios, que hoy, previsiblemente, se aprobará en el pleno para entrar en vigor dentro de dos semanas, con el verano ya a las puertas. Esta inminente flexibilización de la ordenanza ha animado a los propietarios de los locales, que en lo que va de año han presentado 482 solicitudes para poder atender a sus clientes en la vía pública, un 40% más que en el ejercicio anterior por las mismas fechas, cuando se contabilizaron cerca de 380 peticiones.
La principal novedad reside en que ciertos hoteles, pubs, discotecas y salones de baile podrán extender sus negocios más allá de sus puertas, una demanda histórica del sector que hasta ahora había caído en saco roto. Sobre todo, la pretensión de los locales de ocio nocturno, a los que, tras un intenso periodo de reflexión -existía el temor a que generasen problemas de ruido-, se les concederá finalmente el derecho de 'saltar' a la calle. Eso sí, bajo un férreo control horario y de impacto acústico.
«Hemos querido dar un empujón a los hosteleros en estos momentos de crisis», justifica Tomás del Hierro, director de la Oficina de Uso del Espacio Público del Consistorio bilbaíno. Según recalca, para reformar la normativa, el Ayuntamiento «ha contado con el consejo de todas las partes implicadas. Ha habido mucha negociación, porque tenemos claro que debemos ajustarnos más a la calle», subraya.
Ensayo en Ledesma
Y lo dice también en sentido literal, porque los técnicos de su oficina pasan muchas horas en plazas y arterias bilbaínas, cinta métrica en mano, midiendo aquí y allá para ver qué metros cuadrados pueden arañar a la ciudad para habilitar terrazas y veladores. «Las aceras deben ser lo suficientemente anchas, en algunos casos no se pueden pegar a las fachadas... Desde luego, los locales deberán cumplir unos requisitos, porque vamos a cuidar al máximo la calidad», advierte Del Hierro. Es decir, que las terrazas y los veladores no van a invadir la villa a tontas y a locas. «Somos conscientes de que las zonas peatonales de Bilbao van a ir a más y de que hay que dotarlas de animación, pero haciendo las cosas bien. Nuestra referencia son los bares de la calle Diputación», indica.
De hecho, según explica, la nueva normativa hace especial hincapié en los criterios estéticos. Tienen claro en el Ayuntamiento que algunos horrores dignos de chiringuitos playeros de medio pelo tienen que desaparecer: «Claro, para empezar, nada de sillas de esas de plástico con publicidad, a juego con las mesas y las sombrillas. El suelo donde se asientan es público y si los propietarios de los locales lo usan para hacer negocio, deben cumplir unas normas», destaca inflexible, aunque para matizar la dureza de sus argumentaciones añade que «los hosteleros, cuando se habla con ellos, se muestran receptivos con estos planteamientos».
Estas directrices estéticas son las que el Consistorio quiere aplicar en la que será en un futuro próximo un auténtico bulevar de terrazas: la calle Ledesma, inmersa en pleno proceso de peatonalización. Esta zona será el laboratorio de ensayo de la nueva normativa: en el tramo en que ya han finalizado las obras -entre Astarloa y Mazarredo- empezarán a instalarse terrazas este verano. Y en los otros dos segmentos de calle -de Mazarredo a Berastegui y desde este punto a Buenos Aires- se hará «después de Aste Nagusia», avanza. «Ledesma era una calle estrechita, de poteo de toda la vida, pero queremos darle otra connotación, de zona de esparcimiento, con terrazas bonitas y del mismo estilo», desvela. En la propuesta que el Consistorio baraja para esta céntrica arteria, se prevé la colocación de 35 espacios de este tipo. «En Bilbao la cultura de terrazas aún se está gestando -declara-. Está claro que no estamos en el Mediterráneo y que el tiempo es el que es, pero son elementos importantes porque dan mucha vida a la ciudad».
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