Los bares de Barakaldo salen a la calle
La peatonalización y el ensanchamiento de aceras ha permitido elevar en un 26% la oferta de mesas en terrazas
BARAKALDO - Elcorreodigital - 1 Agosto 2009
Las calles de Barakaldo son cada vez más amables. Al menos, para el peatón. Las aceras se han ensanchado y los recintos acotados al tráfico han ganado terreno. Como resultado de estas mejoras urbanísticas, el número de terrazas instaladas en la vía pública por los hosteleros tampoco ha dejado de crecer en los últimos años. Sólo en el trimestre actual, el Ayuntamiento ha concedido la preceptiva licencia a 107 establecimientos, dieciséis más que en el mismo período de 2006.
Y eso que las tradicionales mesas y sillas no se pueden ubicar en cualquier arteria. Debido a la separación que deben guardar con pasos de peatones, arbolado y distinto mobiliario urbano, las terrazas sólo se asientan en las aceras más anchas.
Por su oxigenado diseño, San Vicente es el barrio que más aglutina, sobre todo en sus numerosas plazas y en el entorno de Gernikako Arbola, icono por excelencia del consumo al aire libre.
Arteagabeitia es la segunda zona más frecuentada, aunque las terrazas se dispersan por otras concurridas plazas de la ciudad como las de Cruces, Desierto o Federico García Lorca, en Rontegi. La época actual es la más fructífera para los hosteleros. «Las autorizaciones se conceden por trimestres y, aunque en primavera también hay muchas, en el que va de julio a septiembre es cuando más solicitudes recogemos», desvela el director municipal de Urbanismo, Pedro Jáuregui.
Mayor tamaño
Este verano, el Consistorio ha dado permiso para colocar un total de 750 mesas, lo que supone un incremento del 26% respecto al mismo período de hace tres años. Una cifra que conduce a una media de casi siete por cada bar o cafetería. Según Jáuregui, «no sólo se ha incrementado el número global de terrazas, sino también el tamaño de las mismas debido al éxito que, por lo general, suelen cosechar». Los meses de otoño invierten la tendencia debido a las inclemencias del tiempo y sólo algunos acotados permanecen al aire libre, en especial en calles con espacios a cubierto. Pero la época menos propicia para las terrazas es la del invierno. Y es que en Barakaldo apenas se han implantado los veladores térmicos que sí han encontrado hueco en otras ciudades para mitigar el frío.
<<