La hostelería comienza a adaptarse a la ley anti-tabaco
Las terrazas toman la calle
Bilbao - Revista Horeco- Febrero 2011

BILBAO.Mientras la nueva ley anti-tabaco deja sin humos los bares, toldos, farolas calefactoras y terrazas empiezan a aflorar en las calles. Una nueva salida para los empresarios, pero ojo: han de garantizar el confort del cliente y adaptarse a los estrictos requisitos municipales.
La firma Dtco Clima comenzó a instalar terrazas climatizadas hace cinco años. Sin embargo, llegar a su primera instalación, en el céntrico bar El Globo en Bilbao, no fue un camino fácil. Sus propietarios deseaban una terraza fija todo el año: si en toda Centroeuropa, con climas gélidos, ya eran una realidad, ¿por qué no en una ciudad como Bilbao, por lluviosa que fuera? Para empezar, tenían en su contra una rígida normativa municipal, así que primero hubo que convencer al Ayuntamiento, y después a muchos hosteleros reacios a la novedad. Finalmente la terraza de El Globo, perfectamente equipada, tuvo un inmediato efecto llamada que hoy la modificación de la ley anti-tabaco ha multiplicado, y las calles peatonales del centro de Bilbao lucen terrazas que se ajustan a la normativa, dan una imagen impecable, animan la ciudad y reactivan los negocios hosteleros.
Instalar una terraza de calidad cuesta entre 15.000 y 20.000 euros, dependiendo de la superficie. Pero el hostelero ha de tener en cuenta que, al ser una instalación a la intemperie, lo barato va a salirle caro: hay que utilizar materiales de óptima calidad que resistan un uso continuado en una climatología adversa y que ofrezcan seguridad y confort a los clientes. ¿Qué debe tener en cuenta un hostelero a la hora de plantearse instalar una terraza? Jesús Echevarría, responsable de Dtco Clima, no lo duda: “lo primero de todo es conocer muy bien la normativa municipal al respecto. Es cada Ayuntamiento el que quiere una uniformidad determinada y marca el diseño”.
Y después, optar por la calidad en cerramientos, lonas y aparatos de climatización. Por ejemplo, los cerramientos deben estar realizados en materiales anti-corrosión, sin tornillos vistos ni objetos cortantes, con perfilería resistente que garantice su estabilidad, y cristales de seguridad. La calidad de los toldos es también un factor clave, así como la resistencia al viento de brazos y mástiles de los parasoles. Y en cuanto a los calefactores, la última tecnología son los de onda corta, que ofrecen un calor que se dirige a objetos y personas, atravesando el aire. No hay que olvidar, por último, que las terrazas han de hacerse siempre abiertas para evitar que se formen bolsas de humo en su interior.
Por su parte, los bares que no disponen de espacio para terraza recurren a toldos, calefactores, ceniceros exteriores o puntos de fumadores para dar un servicio exterior. Lo cierto es que la calles ganan ambiente… que si no se controla puede molestar a los vecinos. Que hostelería, municipios y vecinos queden satisfechos es una labor conjunta. “Hay que ampliar exhaustivamente normativas y espacios”, afirma Jesús Echevarría en calidad de instalador. Los hosteleros, por su parte, agradecerían mayor agilidad en los trámites de concesión, unas normativas menos rígidas y sobre todo, una ayuda con las tasas. “Si no bajan las tasas municipales, no merece la pena solicitar la autorización para instalar una terraza todo el año”, afirman muchos empresarios.
Terrazas confortables y más rentables La firma Dtco quieren transmitir un mensaje al hostelero: se ocupan de que su espacio exterior sea rentable. Ello implica que asesoran y colaboran con los ayuntamientos para desarrollar terrazas con una imagen unificada y ajustadas a la normativa; realizan proyectos y estudios completos del espacio a cubrir, y proporcionan todos y cada uno de los elementos necesarios en una terraza climatizada, trabajando siempre con primeras marcas.
Sus terrazas son espacios a medida hechas con robustos cerramientos estables con gruesa perfilería, sin elementos oxidables ni cortantes, cristales blindados Securglass y topes de plástico. Las mamparas jamás se abomban ni alteran. Y lo mejor: son instalaciones modulares y por tanto pueden trasladarse en caso necesario.
Lonas impermeables, brazos robustos y mástiles gruesos con potentes anclajes, en el caso de los parasoles, son otras de las claves de sus
terrazas. Y los calefactores, siempre de onda corta y con un diseño especial que permite dirigir la potencia calorífica a una zona determinada,
con lo que su rendimiento es muy elevado. La firma, que trabaja en la zona norte, también ofrece el mobiliario y numerosos productos
complementarios.